Prueba Hyundai Tucson

Analizando al superventas de los suv: el Hyundai Tucson.

Antes de nada, agradecer a nuestros homólogos de Garaje 98 por el habernos dado la oportunidad de realizar esta prueba, ya que sin ellos no hubiese sido posible. Con compañeros así da gusto estar en esta profesión.

El Hyundai Tucson es un modelo que lleva muchos años entre nosotros y en esta ocasión, la nueva generación ha venido a sustituir al Ix35. Su diseño es muy juvenil, atractivo, con colores alegres y que destacan.

La unidad que analizamos destaca por uno de esos colores que parecerían imposibles en un suv, pero que sorprendentemente el Tucson puede lucir sin problemas, el ara blue. En el frontal destaca una gran parrilla cromada, acompañada en su parte inferior por las luces antiniebla y diurnas. Todo con unas líneas muy cuidadas y estudiadas al milímetro.

Visto de perfil, se ve un capó alargado que le otorga mucha personalidad. Las llantas bicolor en 19” van a juego con las molduras aportando armonía la conjunto.

En la zaga nos encontramos con un portón completamente liso acompañado de unos pilotos Led de forma alargada y completa el conjunto un faldón color aluminio. Son líneas sobrias, algo que hace de este coche una apuesta segura alejada de algunas estridencias que últimamente se ven en estos segmentos.

Interior.

Esta es la parte que más me ha gustado. El acceso que nos deja la puerta es bastante amplio y cómodo, a la vez que la puerta nos da una gran sensación de robustez por su peso. Una vez acomodados en su interior, se nota considerablemente el aumento de cotas que ha sufrido el Tucson y eso se traduce en un mayor espacio para los ocupantes.

Empezando por los asientos, su ergonomía es digna de destacar. En nuestra unidad de pruebas, estos son de tela y cuero, muy envolventes y con gran sujeción a la hora de la conducción.

Cabe destacar el salpicadero, que aunque sencillo y básico no hace que eches nada de menos ya que es muy completo en sus funciones. En el centro se sitúa la pantalla del sistema multimedia, un sistema bastante intuitivo y fácil de usar, con el que todo se puede cambiar en un abrir y cerrar de ojos.

El volante multifunción también cuenta con una muy buena ergonomía. En el encontramos los mandos de control del teléfono, equipo multimedia, el control de crucero y el limitador. Detrás de este nos queda el cuadro de relojes analógico para la velocidad y las revoluciones, así como también la información del ordenador de a bordo.

En la parte trasera el espacio a aumentado pudiendo ir 3 ocupantes durante un viaje largo sin mayores problemas de espacio, tanto en los asientos como en los huecos donde van las piernas. Esto también es ideal por si eres familia numerosa ya que no te faltará hueco para ninguna de las sillitas o alzadores que sean necesarios.

El maletero es bastante regular y cuenta con varios puntos de anclaje que nos sirven para sujetar la carga. En un coche familiar es de agradecer, ya que así no llegarán todas las bolsas y el contenido esparcido por doquier.

Motor y comportamiento.

Nuestra unidad de pruebas venia equipada con el magnífico motor 1.6 T-GDI de 176 cv asociado a una caja de cambios automática DCT de doble embrague de siete velocidades y tracción 4x2.

Se trata de un motor muy refinado y silencioso, con el que no se notan las vibraciones en el interior. Lo mismo podemos decir de la caja de cambios, ofrece unos cambios de marcha rápidos y sin que se aprecien en el interior del mismo. Con el modo Sport activado el Tucson nos ha sorprendido gratamente y es que es increíble la respuesta que tiene. Tan solo pisar el acelerador, sale disparado a devorar kilómetros, es muy fácil realizar cualquier adelantamiento y salir de cualquier situación pisando gas a fondo.

El comportamiento en carretera es bastante bueno, cuenta con una dirección muy directa y pisa con buen aplomo por donde pasa. La suspensión es firme y absorbe bien las irregularidades del pavimentado.

El problema viene cuando sales de la carretera y le exiges una conducción off-road. En esta parte no nos ha convencido mucho, cuenta con un ángulo de ataque de 17,2º el cual apenas permite circular por alguna pista o camino. Como ayudas que nos puedan servir en este tipo de conducción, contamos con la ayuda al arranque en pendiente y el control de descensos. Aunque este último quizá deberían de pulirlo todavía un poco, ya que no es muy constante, eso hace que el coche varíe bastante de velocidad, haciendo que se active el sistema de frenada, a la que coge un poco de velocidad. Lo que hace muy incómodas las bajadas al haber una gran variación de velocidad cada poco tiempo en lugar de mantenerla constante.
Con todo esto, su conducción off-road se hace algo incomoda, sin duda el coche ha sido diseñado para una conducción más urbana, sitio donde se mueve como pez en el agua.

Conclusión.

Es un vehículo muy moderno estéticamente, con unos colores vivos que le hacen destacar sobre otros suv más serios. Ideal para alguien que necesite algo cómodo y espacioso con una gran relación calidad-precio. Aunque no destaca por su comportamiento en el campo, no le hemos podido sacar ninguna pega en el resto de medios (ciudad o carretera). Un comportamiento y una equipación que nada tienen que envidiar a las marcas más caras del mercado. Por eso el Tucson ha logrado posicionarse como el número uno en ventas.

Si estáis buscando un coche completo, este es vuestro modelo.

Galería.

Author: Stiwie Lopez

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