Prueba Skoda Superb Sportline 280 cv, diversión asegurada

El Skoda Superb es el vehículo que más veces ha pasado por nuestra redacción de pruebas y no me canso de él, todo lo contrario, cada vez me enamora más.

Hace un tiempo ya probamos el Combi, también probamos el Sportline, pero nunca hemos probado el Combi Sportline y mucho menos con el motor 2.0 TSI de 280 Cv.

Tal como dije en un artículo anterior, en casa ya hemos tenido 3 Superb y es más que probable que el siguiente, sea de nuevo el mismo.

Dicho esto, llego el viernes en el que tenía que ir a Madrid a buscarlo, sorpresa para mí, se ofreció a acompañarme un buen amigo mío bastante fanático de los PSA, pero que no podía resistirse a ver un modelo tan llamativo como el Superb. Bueno, a decir verdad, lo que quería era ver cómo funcionaban esos 280 CV.

Con las llaves ya en mi mano, bajé al parking donde descansan entre prueba y prueba y le doy un vistazo rápido al interior. Lo primero que ya me hace esbozar una sonrisa son los asientos deportivos, pero me están esperando fuera, no quiero entretenerme, así que me acomodo rápido, cosa fácil en esos asientos, sincronizo el bluetooth del móvil y salgo del garaje a recoger a mi amigo.

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Empezamos a circular por Madrid con mucha calma, observando a la par que quedándonos maravillados los detalles del interior, probando el equipo de música, etc. Pero visto que en ciudad es un auténtico tiburón (por aquello del rey de los mares) no tardamos en perdernos por carreteras reviradas para probar los 280 Cv. Paramos a realizar la primera prueba, pie izquierdo en el freno, derecho dando gas a fondo, las revoluciones suben hasta 4.000 y soltamos el freno para salir disparados, en ese momento y de manera inevitable nuestra cara es de total felicidad. Es increíble la aceleración que tiene. Ese tirón es debido en gran parte a la caja de cambios DSG de 6 velocidades que se encarga de entregar un par máximo de 350 Nm.

 

Curva tras curva cada vez me gusta más como va, en la pantalla situada en el salpicadero se visualiza información sobre el rendimiento, temperatura del aceite, temperatura del líquido refrigerante y las fuerzas G, con esta última acaba convirtiéndose en un juego tomar las curvas, intentando que cada vez el numero sea más elevado y gracias al sistema de tracción total, imposible hacer que el Superb tome mal una curva o que pierda el control, jamás hubiese pensado que me lo podría pasar tan bien con un Combi. Pero llega el momento de tranquilizarse un poco, así que decidimos parar y echarle un vistazo más detallado al interior.

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Tal y como ya he dicho, cuenta con unos asientos que le confieren un aire muy deportivo, tanto los delanteros como los traseros son de piel negra con costuras a contraste en un rojo fuego que nada más abrir la puerta hace que se te vayan los ojos hacia ellos. Pero eso no es todo y es que el salpicadero se encuentra acompañado de un extremo a otro por una moldura imitación carbono en la que también se encuentra la chapa del acabado Sportline. Al igual que en el resto de Superb que ya hemos probado, el espacio interior tanto en la parte delantera como en la parte trasera, es muchísimo más del que vamos a necesitar normalmente. Aunque en esta versión hay un pequeño detalle que no me ha convencido nada, el pomo del cambio de marchas, ya que tratándose de la versión más deportiva, hubiese quedado genial un pomo con un aspecto más deportivo. Tiene las dos guanteras refrigeradas, sensor de luces y de lluvia y multitud de huecos para dejar desde el móvil hasta una botella de agua sin ningún tipo de problema.

Cuenta también con un sistema de climatización trizona, que hoy en día es un lujo, ya que así puedes tener diferentes tipos de temperatura en la zona del piloto, el copiloto y la trasera. Otra cosa a destacar de este coche es su gran sistema de sonido, es muy envolvente y con una grandísima calidad.

El maletero es otro de sus puntos fuertes, con una capacidad de 660 litros que podemos ampliar fácilmente a 1950 litros si abatimos los asientos, acción que podemos realizar desde el propio maletero con las palancas que hay situadas en los laterales. La boca de carga del maletero es amplia y muy despejada, por lo que cargar cualquier tipo de objeto es pan comido.

En el exterior el acabado Sportline se diferencia por la parrilla en negro, al igual que los retrovisores, de serie monta unas llantas en 18” aunque opcionalmente también se le pueden añadir unas llantas de 19” y en la zaga se encuentra una salida de escape doble. Con todo este kit, han logrado darle un aire muy deportivo.

Nos decidimos a volver a la carretera para exprimir un poco más la unidad de pruebas, en esta ocasión decidimos probar los diversos modos de conducción que tiene, normal, confort, eco, sport e individual. En ninguno falla, se adapta perfectamente a cada tramo. Ya sea por ciudad, donde es impecable en los cambios de carril y los cambios de marcha, a pesar de ser un coche tan largo. El eco, que donde más lo he usado ha sido en carretera y con la velocidad de crucero hace unos excelentes consumos para este tipo de motor. O el Sport, que tengo que reconocer que es el que más me ha encantado de todos por la gran fuerza que transmite desde que rozas imperceptiblemente el pedal del acelerador. Los consumos de ese tipo de motor rondan los 8 litros de media, que para un vehículo de estar características y encima combi, están mucho mejor que bien. Solo se disparan si vas en modo sport y en altas revoluciones. Pero con la potencia que tiene, son consumos lógicos y nada desorbitados.

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Mi conclusión es la de siempre, da igual el acabado que probemos. El Skoda Superb nos tiene rendidos a sus “ruedas”. Es un coche que te vale para todo, lo mismo lo llenas con la familia entera y te vas de excursión, que si tienes un mal día te vas a relajarte haciendo kilómetros y disfrutando de sus excelente conducción y magnífica aceleración. Con los asientos abatidos te entran incluso los muebles de la conocida marca sueca, esa a la que mi mujer se empeña en llevarme y que cada vez que tengo este coche no puedo negarme porque mi excusa siempre es que no caben y con este se me fastidia dicha excusa.

Con este motor incluso hacemos sombra a grandes berlinas con siglas rs por mucho menos precio y prácticamente las mismas prestaciones. Por lo tanto es un coche que recomiendo a aquellas personas que no quieren renunciar a unas grandes prestaciones y un magnífico motor por llevar un coche combi.

Dicho lo cual, deseando estoy poder probar otra vertiente de este espectacular modelo.

Author: Stiwie Lopez

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